Muy pocas personas saben esto y menos personas aún lo practican para su bien. Me refiero al poder de los pensamientos benevolentes.

En un mundo donde el estrés, la ansiedad y la incertidumbre parecen dominar la vida cotidiana, cultivar pensamientos bondadosos no solo es un acto de generosidad hacia los demás, sino una poderosa herramienta de transformación personal. Los pensamientos tienen la capacidad de influir directamente en el futuro que experimentamos. Los pensamientos diarios, aunque parezcan pasajeros o insignificantes, tienen un impacto profundo: son semillas que nuestro yo superior recoge y proyecta hacia el futuro. Pensamientos negativos, rencorosos o temerosos siembran escenarios caóticos o dolorosos; en cambio, pensamientos bondadosos, generosos y positivos abren la puerta a realidades más armoniosas y saludables.

Pensamientos Benevolentes y Salud Integral

El Dr. Garnier Malet destaca el impacto que esta conexión tiene en nuestro cuerpo. Cuando una persona mantiene una mentalidad benevolente —es decir, cuando elige conscientemente pensamientos de amor, compasión, perdón y gratitud— no solo está construyendo un mejor futuro en el plano cuántico, sino que también está regulando su biología.

La neurociencia moderna respalda esta idea: emociones positivas disminuyen los niveles de cortisol (la hormona del estrés), fortalecen el sistema inmunológico y mejoran la salud cardiovascular. Al mismo tiempo, se estimulan regiones del cerebro asociadas con la creatividad, la resiliencia y la empatía. Es decir, un pensamiento benevolente tiene un efecto casi inmediato en el cuerpo físico, además de su rol en la creación del futuro.

Elegir Bien, Pensar Bien

En este contexto, pensar con bondad no es un ideal abstracto o una simple cuestión ética; es una elección práctica, con consecuencias medibles en nuestra salud y en nuestra vida. Significa elegir conscientemente no quedarse en la queja, el juicio o el miedo, sino enfocarse en soluciones, en el bien común y en el respeto hacia uno mismo y hacia los demás.

Una Práctica Diaria de Transformación

Cultivar pensamientos benevolentes no requiere un esfuerzo titánico: basta con un momento de atención consciente cada día, especialmente antes de dormir, para orientar nuestras intenciones hacia el bien de todos. Esa simple práctica puede convertirse en una poderosa medicina para el alma y para el cuerpo.

 “Es urgente aprender a pensar correctamente. Es cuestión de supervivencia.” (Dr Garnier Malet)

Y en esa urgencia, quizás el acto más revolucionario que podamos hacer hoy es pensar con bondad.

Pensar bien para todos

La cuestión es que estamos «entrenados» en desear lo mejor únicamente para nosotros y eso no tiene ninguna fuerza aunque el individualismo actual así nos lo imponga. Las mentes están unidas por lo tanto cuando pensamos bien para todos, los pensamientos adquieren gran potencia para materializarse además de mejorar la salud físico y emocional colectiva.

A continuación te comparto pensamientos benevolentes con un pequeño tutorial para que los puedas utilizar correctamente.

Pensamientos de benevolencia, basados en la teoría del Dr Jean Pierre Garnier Malet

  1. “Que lo mejor llegue para mí y para los demás, sin perjudicar a nadie.”
  2. “Que mi vida se desarrolle en paz, salud y alegría compartida.”
  3. “Que cada persona encuentre la fuerza y la claridad que necesita.”
  4. “Que mis decisiones hoy abran caminos de evolución y serenidad.”
  5. “Que este conflicto se resuelva en armonía para todos los involucrados.”
  6. “Que mi cuerpo y mi mente se regeneren en calma mientras duermo.”
  7. “Que cada encuentro que viva mañana sea un aporte de bien mutuo.”
  8. “Que el amor y la comprensión prevalezcan sobre el miedo y la desconfianza.”
  9. “Que elija pensamientos que me guíen hacia los mejores futuros, sin perjuicio para nadie.”
  10. “Que toda dificultad se resuelva de manera simple y armoniosa.”
  11. “Que las personas con las que me cruce encuentren en mí paz y comprensión.”
  12. “Que mi cuerpo se regenere y mi mente descanse en serenidad.”
  13. “Que el amor se expanda en mis relaciones y disuelva las tensiones.”
  14. “Que las decisiones de mañana estén guiadas por claridad y sabiduría.”
  15. “Que todo lo que viva sea útil para mí y alivie a otros.»

 

Tutorial para integrarlos a tu vida cotidiana:

DURANTE EL DÍA

  1. Una forma de integrar estos pensamientos -y sentir su efecto- es elegir uno de ellos y decirlo mentalmente en cualquier momento del día, durante al menos 40 días seguidos para que se grabe en el “agua de tu cuerpo”.
  2. Otra manera es elegir el que más te resuene según la problemática que desees resolver.
  3. Otra manera es que crees el tuyo propio y que lo uses como sugiero aquí arriba.

ANTES DE DORMIR

  1. Elegir un pensamiento relacionado con lo que quieras resolver y decirlo mentalmente sintiendo su contenido, vivenciándolo…hasta que te quedes dormido/a.
  2. Pensar bondadosamente respecto de cualquier persona para que tu cuerpo energético «salga a buscar el mejor futuro potencial posible», para vos.

Cuando entendamos que lo que pensamos nos afecta a nosotros y a los otros y verdaderamente queramos un mundo mejor para todos, podremos utilizar esta Ley con consistencia y contundencia.

Con amor, espero que esta nota y ejercicio te nutran y mejoren tu futuro y tu día a día.

Alicia Orfila – Paz mental y autovaloración

www.aliciaorfila.com.ar

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