La voz revela mucho más de lo que decimos con palabras. Su sonido expresa con claridad cómo nos sentimos, incluso cuando intentamos ocultarlo.
Cada persona posee una manera particular de hablar donde el tono, la intensidad, la velocidad y el ritmo de la voz varían según el estado emocional que esté atravesando.
- Cuando estás tenso, preocupado o enojado, la voz suele sonar apretada, rígida y más intensa de lo habitual.
- Cuando predominan el cansancio, la tristeza o la falta de motivación, la voz puede volverse más débil, lenta y con menor energía.
- Cuando vivís acelerado o bajo presión, la voz tiende a elevar su tono, volverse más aguda, rápida e incluso algo estridente.
Y eso no es malo, sino algo natural del ser humano.
La voz deja al descubierto aspectos de nuestro mundo interno que quizás no deseamos expresar, pero que inevitablemente se manifiestan en la forma en que hablamos.
¿Alguna vez escuchaste a una persona por teléfono y supiste cómo se sentía sin verla? Probablemente sí. La voz transmite mucho más que información: transmite estados.
Por eso, quienes utilizan su voz como herramienta de trabajo —docentes, capacitadores, conferencistas, vendedores, cantantes, profesionales de la salud, entre otros— necesitan comprender que existe una relación íntima entre la voz y la mente. ¿Lo notaste en tu voz?
- Si tu voz está agotada, es posible que vos también lo estés.
- Si vivís bajo tensión, tu voz también mostrará señales de tensión.
- Si atravesás un período de desgano o desmotivación, probablemente tu voz lo refleje antes de que lo expreses con palabras.
Las dificultades en la voz no siempre son consecuencia exclusiva de factores externos como hablar muchas horas, trabajar en ambientes ruidosos o utilizar una técnica vocal inadecuada. También están relacionadas con la manera en que estamos viviendo y procesando nuestras experiencias.
La tensión emocional sostenida aumenta el esfuerzo vocal, favorece la fatiga y dificulta una producción de la voz más libre y eficiente.
Por eso, cuidar la voz no consiste únicamente en a usarla mejor. También implica conocer el funcionamiento de los pensamientos y las emociones (mente) que impactan directamente sobre ella. Y la estrategia que descubrí hace años, que favorece la disminución de ese impacto es utilizar el Rol Vocal Profesional (descripto en otra nota dentro de esta misma web).
Aunque el problema se manifieste en la voz, el origen -a menudo- está en la mente.
Extracto del libro: Tu voz como herramienta laboral “Educación, entrenamiento y prevención vocal ~ Metodología Mente y Voz
ALICIA ORFILA – Fonoaudióloga ~ Metodología Mente y Voz
Cómo puedo ayudarte: PROPUESTAS PROFESIONALES
- Recuperar la voz lesionada: sesiones individuales de rehabilitación vocal
- Potenciar la voz sana: sesiones individuales de educación vocal-emocional
- Taller de Voz La voz como herramienta laboral: salud vocal y fonoaudiología
- Taller Descansar Mente y Voz Primeros auxilios para aliviar el esfuerzo vocal y mental
- Hacer la vida más fácil – sesiones individuales de autoconocimiento del funcionamiento mental
- Descansar por dentro – encuentros online de prácticas internas