La voz profesional trabaja bajo una presión constante. Las exigencias del día a día —el ritmo, el estrés, la cantidad de cosas que sostenés mentalmente— se acumulan en el cuerpo, y la voz es uno de los primeros lugares donde eso aparece.

Cuidar la voz no es un lujo ni una medida de emergencia. Es parte del cuidado hacia uno mismo: hacia el cuerpo, hacia la mente, hacia la persona completa que sos. Y tiene una lógica simple: es mucho más fácil mantener lo que está sano que recuperar lo que ya se dañó.

Cuando la mente está saturada de demandas, el cuerpo lo acusa. Aparece el cansancio, los dolores, la irritabilidad, la sensación de que nada fluye. Y cuando vos no estás bien, todo lo que te rodea —tu trabajo, tus vínculos, tu rendimiento— lo siente también.

Mantenerse sano no es algo que «habría que hacer». Seguramente sabés lo que te ayudaría a estar mejor, pero por alguna razón no lo concretás. ¿Te podés reconocer ahí? Hay una diferencia enorme entre saber y aplicar.

Saber no cura. Aplicar ese saber, sí.

Algunas señales que vale la pena escuchar:

  • Si al terminar el día te duele o te raspa la garganta, hubo esfuerzo vocal. Eso se puede aprender a evitar.
  • Si te duelen los hombros o la espalda con frecuencia, tu cuerpo está cargando tensión que también afecta tu voz. La relajación es necesaria.
  • Si tu voz pierde fuerza o intensidad a lo largo de la jornada, hay algo en la técnica que se puede corregir.
  • Si estás atravesando un momento tensión emocional, tu voz va a ser más vulnerable.

Saber qué hacer en esos momentos marca la diferencia.

Si varias veces al año terminás disfónico/a, hay algo que no está funcionando bien y tiene solución.

Prevenir sigue siendo mejor que curar.

Y prevenir, en este caso, es conocerte, escucharte y actuar antes de que el cuerpo tenga que hablar más fuerte.

Extracto del libro: Tu voz como herramienta laboral  “Educación, entrenamiento y prevención vocal ~ Metodología Mente y Voz

ALICIA ORFILA – Fonoaudióloga – Metodología Mente y Voz

¿Quién es Alicia Orfila?

Soy fonoaudióloga y ejerzo esta profesión desde hace 42 años.

Los pacientes me han enseñado mucho más que la Universidad y les estoy muy agradecida.

La voz me llevó a indagar sobre otros temas que tienen relación -la mente, los pensamientos, las emociones, la autoestima- con lo cual la Metodología que utilizo es propia y compartida en autoría con “mis pacientes”.

Me formé en Yoga de la Voz, Terapia del Canto, Terapia del Sonido, Canto de armónicos y Técnica vocal para el canto popular entre otros.

De niña integré un dúo de guitarra y canto participando en casi todos los actos escolares. Estudié piano, guitarra y flauta. La música siempre fue parte de mi vida ya que mi madre es profesora de piano.

Ofrecí decenas de talleres de educación de la voz, de canto para “no cantantes”, de canto de mantras y de exploración del sonido vocal.

Luego fui integrando lo mental a lo vocal dando talleres de descanso mental, de liberación de exceso de pensamientos, de regulación emocional, de silencio interior, entre otros tantos con lo que establecí una Metodología integral propia: Mente y Voz.

Cómo puedo ayudarte: PROPUESTAS PROFESIONALES

  • Recuperar la voz lesionada: sesiones individuales de rehabilitación vocal
  • Potenciar la voz sana: sesiones individuales de educación vocal-emocional
  • Taller de Voz – La voz como herramienta laboral: salud vocal y fonoaudiología
  • Descansar Mente y Voz – Primeros auxilios para aliviar el esfuerzo vocal y mental
  • Autoconocimiento – sesiones individuales para hacer la vida más fácil
  • Descansar por dentro – sesiones individuales de prácticas internas
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