Las emociones que evitás son las que más necesitás sentir
Hay una creencia muy extendida que dice que para estar bien hay que sentirse bien. Que las emociones difíciles —el miedo, la tristeza, la angustia, la rabia— son señales de que algo está mal, y que superarlas, o mejor aún evitarlas, es el camino hacia la felicidad.
Pero esa lógica tiene un problema: la mente que reprime lo incómodo no puede ser genuinamente feliz. Porque lo que se reprime no desaparece — vuelve y se proyecta hacia afuera, se cuela en otras situaciones, porque sigue dentro de nosotros.
Las emociones -sobre todo las mal llamadas negativas- están para ser sentidas, no para hacernos sufrir, sino para que le demos nuestra atención.
Las emociones no son el problema. Son parte de nuestra experiencia humana.
El problema es la relación que construimos con ellas: la resistencia, el juicio, el intento de controlar lo que simplemente está pasando. Cuando aparece una emoción, es energía que atraviesa el cuerpo. El verdadero obstáculo no es esa energía en sí, sino el pensamiento que dice «esto no debería estar aquí.»
Vivir en paz no significa vivir sin emociones difíciles. Significa dejar de estar en guerra con ellas. Disponerse a sentir lo que no estamos queriendo sentir — sin resistencia, sin juicio — y descubrir que debajo de la incomodidad hay algo inesperado: una calma profunda que no depende de las circunstancias.NOT
No podemos controlar lo que sentimos. Pero sí podemos elegir cómo relacionarnos con eso que sentimos. Y cuando dejamos de huir, algo se libera.
Hay otra manera de vivir en el mundo. Quizás no es la más conocida ni la más popular. Pero existe.
Preguntas para llevar a tu interior:
- ¿Qué emoción aparece más seguido en tu vida y no te gusta sentir?
- ¿Qué creés que pasaría si en lugar de alejarte de eso que sentís, te quedaras un momento con ello?
Extracto del libro: Tu voz como herramienta laboral “Educación, entrenamiento y prevención vocal Metodología Mente y Voz
ALICIA ORFILA – Fonoaudióloga – Metodología Mente y Voz
¿Quién es Alicia Orfila?
Soy fonoaudióloga y ejerzo esta profesión desde hace 42 años.
Los pacientes me han enseñado mucho más que la Universidad y les estoy muy agradecida.
La voz me llevó a indagar sobre otros temas que tienen relación -la mente, los pensamientos, las emociones, la autoestima- con lo cual la Metodología que utilizo es propia y compartida en autoría con “mis pacientes”.
Me formé en Yoga de la Voz, Terapia del Canto, Terapia del Sonido, Canto de armónicos y Técnica vocal para el canto popular entre otros.
De niña integré un dúo de guitarra y canto participando en casi todos los actos escolares. Estudié piano, guitarra y flauta. La música siempre fue parte de mi vida ya que mi madre es profesora de piano.
Ofrecí decenas de talleres de educación de la voz, de canto para “no cantantes”, de canto de mantras y de exploración del sonido vocal.
Luego fui integrando lo mental a lo vocal dando talleres de descanso mental, de liberación de exceso de pensamientos, de regulación emocional, de silencio interior, entre otros tantos con lo que establecí una Metodología integral propia: Mente y Voz
Cómo puedo ayudarte: PROPUESTAS PROFESIONALES
- Recuperar la voz lesionada: sesiones individuales de rehabilitación vocal
- Potenciar la voz sana: sesiones individuales de educación vocal-emocional
- Taller de Voz – La voz como herramienta laboral: salud vocal y fonoaudiología
- Descansar Mente y Voz – Primeros auxilios para aliviar el esfuerzo vocal y mental
- Autoconocimiento – sesiones individuales para hacer la vida más fácil
- Descansar por dentro – sesiones individuales de prácticas internas